Rulfo, de nuevo, revisitado

 

ROGELIO ARENAS MONREAL*

 


 

¿Qué tierra es ésta, Juan Rulfo? Un homenaje.
Rafael Olea Franco (ed.).
Ciudad de México: El Colegio de México (Jornadas, 178), 2020. 319 pp.

 

De entre la abundante bibliografía crítica que la breve obra completa de Juan Rulfo ha generado a lo largo de los años, 2020, tan fatídico como sorprendente, regala una muy grata novedad editorial: ¿Qué tierra es ésta, Juan Rulfo? Un homenaje. Después de una cuidadosa y muy gozosa lectura, se puede descubrir que la fuente es inagotable.

Desde el título mismo se percibe la originalidad del contenido. Puede servir incluso por la poderosa interrogante retórica de medio publicitario para atraer la atención del potencial lector. Esta originalidad, sin embargo, no se restringe al título, sino que logra trascender a la diversidad de temas y enfoques con los cuales se aborda cada uno de los ensayos académicos que contiene el libro. Una lectura atenta llevará a descubrir que ese poético título viene de lejos y tiende múltiples puentes intertextuales en el vasto campo de la literatura mexicana e incluso hispanoamericana. Ya desde la “Nota de presentación”, con acertada y sensible visión, el editor de este libro ofrece una explicación: “¿Por qué seguimos buscando el sentido y el significado de la obra de Juan Rulfo? Tal vez porque, a más de sesenta años de la publicación de sus dos libros, éstos se han convertido para nosotros en clásicos” (p. 14). Pero no se queda en la mera enunciación del hecho, sino que como justificación acude a una de las probables acepciones del término proporcionadas por Borges: “Clásico es aquel libro que una nación o un grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término” (ídem). Y así, con la mayor sencillez, el editor, quien además es un profundo conocedor de la obra borgeana, concluye su nota: “Sí, sin duda, las páginas que nos heredó Rulfo siguen motivando en nosotros interpretaciones sin término”.

Este libro es el producto del homenaje que El Colegio de México rindiera con justicia a Juan Rulfo, en el año de 2017, al cumplirse el primer centenario de su nacimiento. En orden sucesivo un selecto equipo de cinco especialistas, con un amplio conocimiento de la obra de nuestro clásico homenajeado, como se puede observar en la abundante bibliografía citada, ofrece al lector interesado diferentes y sustanciales tópicos para acercarse a la inagotable interpretación de la obra rulfiana. Sin entrar en detalles, por el momento, éstos son los ensayos que conforman esta valiosa obra: Françoise Perus, “La narrativa de Juan Rulfo, una ética de la forma”; Antonio Cajero, “Las tramas y el entramado de Pedro Páramo: de la génesis a la editio princeps”; Alejandra G. Amatto Cuña, “El problema de la caracterización fantástica en Pedro Páramo: apuntes para una reflexión crítica”; Yvette Jiménez de Báez, “Del Llano, la Historia y la Liberación del Centro en Juan Rulfo”; Rafael Olea Franco, “José Emilio Pacheco, lector creativo de Juan Rulfo”; más la conferencia magistral de la prestigiada académica y escritora Margo Glantz, “Los hijos de Pedro Páramo”, pronunciada en El Colegio de México el 25 de octubre de 2017, cuando se le entregó el Premio Alfonso Reyes.

En cuanto a la contribución del libro al avance de la investigación o su utilidad en la docencia, sorprende gratamente en este aspecto, pues a pesar de la abundante y prolija bibliografía crítica que ha generado la breve obra de nuestro gran escritor, y precisamente porque se ha tenido muy en cuenta, su valor reside en la novedosa y original mirada con que los materiales se presentan. Como investigador y docente universitario en el campo de la literatura mexicana e hispanoamericana, no me queda ninguna duda de que este libro podrá servir de valioso apoyo no sólo a los especialistas sino a aquellos lectores interesados en desentrañar las interrogantes que la obra de Rulfo sigue despertando.

Su valor reside, además, en que es un material que se presenta sin complicaciones terminológicas, de una manera directa y clara en la redacción. Éste es un aspecto que cualquier lector, sin duda, agradecerá. No que no se traten problemas serios y profundos, los cuales por supuesto se plantean desde dentro de la obra misma de Rulfo, pero no oscurecen el lenguaje crítico que distingue al conjunto de estos ensayos. Es más, el cuidadoso aparato crítico de las notas al pie de página establece conexiones muy oportunas y valiosas que amplían enormemente el campo de estudio. Casi todos los autores, por ejemplo, recurren al imprescindible libro La ficción de la memoria. Juan Rulfo ante la crítica, la antología de textos que publicó Federico Campbell en 2003, escritor a quien me liga el afecto y a quien desde aquí le agradezco el obsequio generoso de un ejemplar que me regaló en 2004, acompañado de una hermosa dedicatoria.

Su coherencia interna es equilibrada. Hay unidad e integración en los diversos tópicos que se abordan en los ensayos. Cada uno de ellos aporta algo distinto, pero dentro de una unidad e integración temática. Sin demérito de ninguno de los ensayos incluidos en este libro, pues cada uno contribuye con aportaciones específicas que van del análisis de los cuentos de El llano en llamas al de la novela Pedro Páramo, varios de ellos acompañados de un fiel cotejo y alusiones recurrentes a la edición de Los cuadernos de Juan Rulfo (1994), de manera particular dos me han parecido sobresalientes y muy esclarecedores: por su enfoque iluminador en cuanto a su minuciosa fundamentación teórica, no podía ser de otra manera, “La narrativa de Juan Rulfo, una ética de la forma”, de Françoise Perus, y el ensayo “José Emilio Pacheco, lector creativo de Juan Rulfo”, de Rafael Olea Franco, por el rigor filológico en su tratamiento y el rastreo sugerente de enlaces que en él se establecen. De hecho, en el palimpsesto-palinodia que Pacheco hace con finura poética de la obra de Juan Rulfo se encuentra la clave del hermoso octosílabo que da título al libro: ¿Qué tierra es ésta, Juan Rulfo?

En cuanto al contenido, como ya lo expresé, tiene una unidad temática integral que culmina con el último ensayo mencionado. De ahí que para un lector poco atento pudiera resultar desconcertante la inclusión en este libro del texto “Margo Glantz: de la diversidad de las cosas y de la literatura”, cuya autoría corresponde también a Rafael Olea Franco y con el cual se cierra formalmente. Aunque valioso y sugerente, podría parecer que rompe con dicha unidad temática; sin embargo, no es así si se tiene en cuenta que es el texto laudatorio, o laudatio, a Margo Glantz con motivo de la entrega del prestigiado Premio Alfonso Reyes, en el mes de octubre de 2017, como ya se mencionó líneas arriba. El acierto de su inclusión sobresale si se considera que esta venturosa circunstancia engarza hilos finos y delicados de la tradición literaria en México, pues Margo Glantz, como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, ocupa la silla xxxv desde el 21 de noviembre de 1996, sucediendo precisamente en ese puesto a dos de los más importantes escritores mexicanos del siglo xx: José Gorostiza y Juan Rulfo.

Por todo esto, no tengo ninguna duda en afirmar que la publicación y difusión de este libro se puede convertir en una valiosa fuente de información para todo estudioso de la obra de Juan Rulfo, pero también del amplio espectro de la literatura mexicana y de la literatura hispanoamericana.◊

 


* ROGELIO ARENAS MONREAL

Es profesor e investigador egresado del Doctorado en Literatura Hispánica de El Colegio de México. Ha trabajado ampliamente la obra de Alfonso Reyes.