Rafael Segovia

 

“Elecciones y electores”

Diálogos, núm. 113, septiembre-octubre de 1983.

 

En 2020 se cumplen veinte años de la primera alternancia real en la historia política de México. La concesión de la derrota del pri en los comicios del 2 de julio de 2000 y la sucesiva entrega de la banda presidencial, de Ernesto Zedillo Ponce de León a Vicente Fox Quesada, candidato de Acción Nacional, cinco meses más tarde, constataron por primera vez la trascendencia del voto popular en nuestro país. A la luz de este aniversario es interesante volver la mirada a una época en la que el triunfo de la oposición era impensable; una época en la que, en palabras de Rafael Segovia, la función primordial de las elecciones era “legitimar por un proceso en apariencia democrático una decisión autoritaria”.